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No caigas en la trampa de la inmediatez de WhatsApp

¿Ya te diste cuenta que tienes un amigo que se molesta si no le contestas de inmediato el mensaje de WhatsApp que te envió?

No lo culpes. Es víctima de la trampa de la inmediatez de WhatsApp. Vivimos en un mundo donde lo instantáneo está a la orden del día: café instantáneo, sopa instantánea, foto instantánea, películas instantáneas, canciones instantáneas. Parece que lo instantáneo es precursor de lo inmediato. Hasta hace unas décadas, los límites y contornos de la comunicación por texto estaban bien claros. Escribías una carta, la depositabas en el buzón o ibas a la oficina de correo. La carta hacía su viaje de días o semanas. El destinatario la leía y esperabas otro tanto para la respuesta.

En los noventa vino el correo electrónico y el estrés ya asomaba su rostro. Es decir, el estrés por estar al día con el correo y con las respuestas. Pero muchos correos quedaban en el territorio del olvido. Quedaban nada más “en visto”, pero el remitente no se enteraba. ¿Lo habrá abierto? ¿Estará mal la dirección del correo? Luego vino el chat de hotmail, pero debías estar en línea para poder chatear. Paralelamente tenías los mensajitos de celular, si tenías saldo podías contestar. 

Luego la llegada de los smartphones trajo consigo la inmediatez. Primero con el BB Messenger, pero de nuevo, solo podías hablar con los privilegiados que usaban BlackBerry. Algunos recordarán con nostalgia funcionalidades que ya no están presentes en las App de mensajería actuales como el PING de BB Messenger o dar a conocer la música que estabas escuchando en tu celular. ¡Sí, todos podían verla en tu estado! (Por cierto, estado, no significaba lo mismo que significa ahora). Luego vino Android y una avalancha de aplicaciones. Muchas de ellas orientadas a la mensajería instantánea. ¿Alguien se acuerda de VIBER? En esa avalancha de aplicaciones se coló WhatsApp y prosperó. ¡Vaya que lo hizo! A tal grado que llamó la atención de Mark Zuckerberg que la compró. Pero esa es otra historia. Y ahora las comunicaciones giran en torno al monarca de la mensajería instantánea que es WhatsApp. Es cierto, no es el único. Pero si hablamos de inmediatez a la hora de comunicarnos, WhatsApp es el abanderado.

Al ser la de mayor uso para una comunicación instantánea, los límites de la buena y sana conversación, de la cortesía y de los buenos modales tienden a desdibujarse, a desvanecerse. Y de ser una útil herramienta de comunicación pasa a ser amo de tu tiempo, de tus reacciones, de tus emociones, y a marcar una especie de  ritmo frenético de tu vida, que te obliga a estar más pendiente de tu celular y de las notificaciones de WhatsApp que una madre del llanto de su bebé. 

Por eso aquí te traemos diez recomendaciones para que no caigas en la trampa de la inmediatez de WhatsApp. Te pueden ayudar a cultivar una relación sana con la App “omnipresente” en todos los celulares.

1- No utilices WhatsApp si te urge que te contesten

Si tienes el apremio de comunicar un mensaje de carácter urgente no lo hagas por WhatsApp. Llama. Utiliza tu saldo para llamar y si no te contestan, insiste, no es que no te quieran contestar, hay mil razones que podrían obstaculizar una llamada. Si utilizas WhatsApp deja un mensaje: “Llámame cuando estés disponible. Me urge comunicarte algo”. Claro, conciso y directo.

2- No creas que la gente responde 7/24. Es una FALACIA  

No envíes mensajes creyendo que la gente responde 7/24. Envía mensajes previendo que el destinatario se tomará su tiempo en contestar (de nuevo, si te urge: llama por favor). No esclavices a tus contactos al WhatsApp. Sí, aunque hay personas que se mantienen con el celular en la mano viendo estados de WhatsApp u otras redes sociales, no lo fomentes escribiendo como si quisieras respuestas instantáneas. ¿No preferirías mejor respuestas bien pensadas en lugar de respuestas inmediatas elaboradas con ligereza?

3- Recuerda que hay muchas razones por las que tu amigo no te contesta en el momento

Cuando escribas, además de que no te quieran contestar (que es la opción que la mayoría elige en automático cuando no le responden de inmediato), pueden ocurrir muchas cosas: tu amigo está en una reunión, tomando una siesta, comiendo, duchandose, en medio de una conversación presencial, manejando, haciendo ejercicios, ha salido a caminar, está leyendo yatedistecuenta.com, en fin como puedes ver, hay un sinnúmero de razones por la que no te podría contestar de inmediato y si tienes una urgencia lee la recomendación #1 de nuevo.

4- No digas: “Le escribí y no me contestó. No le interesa”

Relacionado directamente con la recomendación número 1. No saques conclusiones de forma precipitada. Cerciórate si en realidad no le interesa o no quiere contestar.  Llámale. Sí, llama por favor. Las llamadas no han pasado de moda y ¡bingo! son más inmediatas que WhatsApp.

5- Vuelve a intentarlo si no te contestan a la primera

Si lo tuyo es lo escrito y ya olvidaste cómo hacer una llamada, bueno no hay problema. Pero en lugar de creer que no te quieren contestar o que te han dejado en visto, después de un tiempo prudencial vuelve a enviar un mensaje actualizado señalando amablemente que estás a la espera de la respuesta del mensaje anterior. Sí, paciencia y buenos modales. Todavía es posible.

6- Por respeto y consideración enuncia el propósito de tu mensaje en los primeros líneas

Dicen que los amigos te aceptan tal como eres…Si bien eso es cierto, esa forma de pensar no te da licencia a no guardar ciertas normas sencillas de cortesía y empatía en la comunicación. Por ejemplo, la ya tan olvidada declaración del propósito del mensaje. No envíes un mensaje haciendo cuenta y caso que tu amigo tiene el teléfono en la mano esperando a contestarte instantáneamente. No escribas: “Hola, ¿qué tal?”. Y dejas el mensaje ahí añejandose. Escribe:  “Hola ¿qué tal Vladimir? Te escribo para…” No hay más grande muestra de respeto y consideración en WhatsApp que enunciar la razón de tu mensaje en las primeras líneas.

7- Controla en qué momento contestarás los mensajes

De nuevo, presupuesta tu tiempo diario y define un momento establecido para contestar los mensajes de WhatsApp. Aunque te lo hayan hecho creer, WhatsApp no es propietario de tu tiempo. Si sigues estas normas de convivencia digital, podrás programar el tiempo en el que contestarás tus mensajes.

8- Sé positivo

En resumen, siempre piensa en positivo. Imagina que WhatsApp es como los viejos contestadores telefónicos en los cuales podías dejar un mensaje de voz que el destinatario escucharía al llegar a casa. Así es WhatsApp, es una herramienta valiosísima que te permite dejar mensajes de texto “en la palma de la mano” de tu destinatario que podrá leer y contestar en su momento oportuno.

9- Aplica la regla de oro 

Sí, practica el principio de reciprocidad en positivo. Trata a los demás en WhatsApp como quieres que te traten a ti. Si para ti el tiempo vale oro, pues valora el tiempo de tus contactos también. Y cuando les escribas, escribe como quisieras que lo hagan contigo. Ten en mente que puede ser que no estén en una situación cómoda para contestar de inmediato, pero que no te lo dirán porque prefieren conservar tu amistad.

10- No te escondas para leer tus mensajes 

Si aplicas la regla de oro en el uso de tu WhatsApp podrás volver a activar tu doble check azul. No tengas miedo a que los demás se enteren que has leído su mensaje. Desarrolla tu carácter. Actúa como un profesional, cobra valor y activa tu doble check azul. Tú tienes el control y podrás dar respuesta a cada quien en su debido momento. No te escondas disimulando no haber leído cuando ya has leído. Hacerlo te permitirá enfrentar en la vida situaciones de mayor trascendencia porque has forjado tu carácter. Además, al hacerlo estarás fomentando la sana convivencia digital y la transparencia. Si de plano hay alguien que no se adapta a la sana convivencia digital, bórralo de tus contactos, pero no coloques a todos tus amigos en la misma red. Por otro lado, si utilizas tu número en el ambiente profesional, reflexiona y hazte esta pregunta: ¿Qué refleja de mi personalidad el que me esconda (detrás de desactivar el doble check azul) al momento de leer mis mensajes?

Recuerda que WhatsApp no es igual a inmediatez. Es comunicación escrita que se contesta a su debido momento. Es una plataforma que, usada de la manera apropiada, puede ser maravillosa, que además te permite intercambiar mensajes de audio, fotos, videos y archivos. Mantente en comunicación con todos tus contactos. Conversa, comparte, comunica, saluda, pero no caigas en la trampa de la falsa inmediatez de WhatsApp.

¿Y tú qué opinas? ¿Es tiempo de practicar normas para una sana convivencia digital en las aplicaciones de mensajería? ¿Está WhatsApp marcando el ritmo de nuestras vidas? ¿Has detectado estrés y ansiedad por contestar algún mensaje? Por favor déjanos abajo tu comentario y dinos qué otras recomendaciones podrían ser útiles para no caer en la trampa de la inmediatez de WhatsApp y fomentar una sana convivencia digital en las aplicaciones de mensajería.



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